Un caso de dolor y fortaleza
Estos dos meses que llevamos gestionando ayudas para familias necesitadas han sido de alegrías, al tener el apoyo de tantas personas en diferentes partes del mundo, pero también hay días oscuros en los que hemos sido testigos de casos que nos han conmovido y demostrado de lo fuerte que tiene que ser nuestra gente. Esto reafirma la convicción de nuestro trabajo desinteresado, sintiendo que estas son ayudas significativas para muchas personas que se sienten desamparadas.

Ella vivía con su tío, mamá, abuelo y sus cuatro hijos en un departamento en el Guasmo Sur. Su mamá fue la primera en fallecer, el 31 de marzo a causa de un paro respiratorio, con síntomas similares su tío murió el 2 de abril, en la misma casa, y posteriormente su abuelo falleció el 10 de abril. Sus vecinos nos comentaron que por más que se llamó al 911 para que levanten los cuerpos, no solo los familiares sino todo el barrio por el mal olor, tuvieron que esperar casi dos semanas hasta que decidieron quemar llantas y llamar así la atención de las autoridades quienes por fin retiraron los cuerpos de sus familiares.
Ella tuvo que salir de sus casa por sus cuatro hijos, de 2, 9, 12 y 15 años de edad. Un sobrino que vive en el mismo barrio permitió que se quede con él ya que estaba preocupada por las enfermedades que pudieron quedar en su casa después de tener 3 cadáveres, y dos de estos por varios días.
Después de pasar esta traumática experiencia, su preocupación en cómo apoyar en la casa que la acogieron, para la alimentación principalmente pues se mantienen de lo poco que le da su hermana a su sobrino. En esta casa ahora viven nueve personas y solo el suegro del sobrino trabaja esporádicamente haciendo cachuelos (trabajo esporádicos informales). Con toda sinceridad nos cuenta que la situación es tal que "Si almorzamos no se merienda o viceversa".
Pudimos ayudarla con alimentos en dos ocaciones y un inhalador para su hijo de 12 años quien sufre de asma, a este pequeño le dió un ataque de asma a causa de la situación por la que atravesaban, pero los vecinos se acomidieron para ayudar a conseguir un inhalador con el que pudieron calmarlo.
Pudimos ayudarla con alimentos en dos ocaciones y un inhalador para su hijo de 12 años quien sufre de asma, a este pequeño le dió un ataque de asma a causa de la situación por la que atravesaban, pero los vecinos se acomidieron para ayudar a conseguir un inhalador con el que pudieron calmarlo.

Admiramos mucho la fortaleza que debe tener esta madre en una situación tan difícil como esta, que al ser madre no se deja de ser hija, sobrina y nieta, doliéndole la partida de sus seres queridos, pero teniendo que seguir adelante para ver por sus hijos.

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